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VeriFactu 2027: qué es, cuándo es obligatorio y cómo adaptar tu negocio

Equipo trabajando con portátiles para adaptar procesos a VeriFactu

Qué es VeriFactu

VeriFactu es el sistema de facturación verificable creado por la Agencia Tributaria (AEAT) para garantizar que los registros de facturación de empresas y autónomos sean íntegros, trazables e inalterables. El nombre viene de «Veri*Factu», la expresión que la propia normativa exige mostrar en las facturas emitidas bajo este sistema, y que sirve como sello visual de que esa factura es verificable ante Hacienda.

No es un programa concreto que se descarga ni una aplicación única, es un conjunto de requisitos técnicos que deben cumplir los programas informáticos de facturación, los llamados SIF (Sistemas Informáticos de Facturación), que ya usas o que vayas a contratar. La AEAT sí ofrece su propia aplicación gratuita para quien no dispone de software propio, pero la inmensa mayoría de negocios seguirá usando su programa habitual, siempre que ese programa se haya adaptado a los requisitos.

En la práctica, cada factura que emitas generará de forma automática un registro de facturación asociado. Ese registro incluye datos como el importe, el emisor, el receptor y una huella digital que lo enlaza con el registro anterior, formando una cadena que permite comprobar si algo se ha modificado a posteriori. Tu software deberá conservar ese registro sin posibilidad de borrado ni alteración silenciosa, y podrá enviarlo de forma automática a la AEAT o mantenerlo disponible para cuando la Administración lo requiera, según el modo que elijas.

El objetivo de fondo es reducir el fraude fiscal ligado a la manipulación de facturas, una práctica conocida como «software de doble uso», que permitía a algunos negocios emitir una factura real para el cliente y otra distinta, con menos ingresos, para Hacienda. VeriFactu cierra esa puerta al hacer que cualquier alteración de un registro quede detectada por el propio sistema.

Marco legal de VeriFactu

VeriFactu no nace de una única norma, sino de un desarrollo normativo en varias fases, y conocer ese recorrido ayuda a entender por qué las fechas han cambiado y por qué hay tanta confusión sobre ellas en internet.

Ley 11/2021, de 9 de julio

Es la Ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, conocida como Ley Antifraude. Es la norma que introduce por primera vez la obligación de que los sistemas informáticos de facturación garanticen la integridad, conservación, trazabilidad, accesibilidad, legibilidad e inalterabilidad de los registros. VeriFactu es el desarrollo técnico de esta obligación, no la obligación en sí misma.

Real Decreto 1007/2023, de 5 de diciembre

Publicado en el BOE el 6 de diciembre de 2023, es el reglamento que concreta los requisitos técnicos exigidos por la Ley Antifraude. Define qué debe registrar el software, cómo deben encadenarse los registros y distingue por primera vez entre el modo VeriFactu, con envío automático a la AEAT, y el modo no VeriFactu, con conservación firmada en el propio sistema.

Orden HAC/1177/2024, de 17 de octubre

Desarrolla las especificaciones técnicas y funcionales concretas que debían implementar los fabricantes de software, formatos de los ficheros, cálculo de la huella o hash, estructura del código QR y el procedimiento de comunicación con la AEAT. Es la norma que los desarrolladores de programas de facturación tuvieron que seguir al pie de la letra para certificar sus productos.

Real Decreto 254/2025, de 1 de abril

Es la norma clave para entender la confusión actual sobre las fechas. Modificó el Real Decreto 1007/2023 y aplazó un año completo el calendario de entrada en vigor, que originalmente preveía fechas en 2026. Muchos artículos y páginas publicadas antes de abril de 2025 siguen circulando con las fechas antiguas, y eso es precisamente lo que hay que evitar en cualquier contenido que se publique o mantenga sobre VeriFactu a partir de ahora.

Calendario oficial de VeriFactu 2027

Estas son las fechas vigentes tras el Real Decreto 254/2025, las que debes tener en cuenta hoy mismo.

Fecha A quién afecta Qué implica
29 de julio de 2025 Fabricantes de software Fecha límite para certificar sus programas según la Orden HAC/1177/2024, ya pasada
31 de octubre de 2025 Autónomos que usaban el Kit Digital Fin de la ayuda del Kit Digital destinada a software VeriFactu bajo las condiciones anteriores, ya pasada
1 de enero de 2027 Empresas del Impuesto sobre Sociedades Su software de facturación debe estar operando ya bajo VeriFactu
1 de julio de 2027 Autónomos y resto de empresas Su software de facturación debe estar operando ya bajo VeriFactu

El aplazamiento a 2027 no significa que puedas esperar hasta el último momento. Los fabricantes de software ya han empezado a lanzar versiones adaptadas, y migrar con meses de margen te permite probar el sistema en paralelo con tu forma de facturar actual, detectar incidencias sin presión y formar a quien factura a diario sin la urgencia de una fecha límite encima. Si tu software ya está adaptado, no hay ningún motivo para seguir esperando a la fecha obligatoria para empezar a usarlo.

A quién afecta VeriFactu

VeriFactu afecta a todos los contribuyentes que desarrollan una actividad económica en España y utilizan programas informáticos para facturar, tanto si tributan por IRPF como por Impuesto sobre Sociedades. En la práctica esto cubre perfiles muy distintos entre sí.

  • Autónomos que facturan a clientes finales o a otras empresas, incluidos quienes emiten pocas facturas al mes.
  • Pymes con software de gestión, ERP o facturación propio.
  • Comercios y hostelería que usan TPV, ya que el TPV también es un sistema informático de facturación a efectos de la norma.
  • Gestorías y asesorías que facturan en nombre de sus clientes o que gestionan la facturación de terceros.

Quién no está obligado

Quedan fuera de esta obligación dos casos concretos, y conviene distinguirlos bien porque no son excepciones parciales, sino exclusiones completas del sistema VeriFactu.

  • Las empresas que ya están acogidas al SII (Suministro Inmediato de Información), un sistema distinto por el que ya remiten sus registros a la AEAT en un plazo de cuatro días, y que ofrece un nivel de control equivalente al de VeriFactu.
  • Los negocios ubicados en los territorios forales, País Vasco y Navarra, que tienen su propia normativa de facturación y sus propias haciendas forales.

Si eres autónomo en régimen de módulos y emites muy pocas facturas, o si facturas de forma completamente manual sin ningún software, la obligación técnica sigue existiendo en cuanto uses cualquier programa informático para facturar, por sencillo que sea, así que en la práctica casi ningún negocio con actividad regular queda al margen.

Diferencia entre VeriFactu, factura electrónica y SIF

Son tres conceptos que se mezclan constantemente en búsquedas y artículos, y que en realidad regulan cosas distintas y conviven en paralelo.

  • SIF (Sistema Informático de Facturación) es el término legal para cualquier programa que uses para facturar, desde un ERP completo hasta una app sencilla de facturas. VeriFactu es un requisito que ese SIF debe cumplir, no un sistema aparte.
  • VeriFactu regula cómo debe comportarse el software por dentro, que los registros de cada factura no se puedan alterar sin dejar rastro y que queden encadenados y trazados.
  • Factura electrónica, regulada por la Ley Crea y Crece, regula el formato y el envío de la factura entre empresas y autónomos, con su propio calendario de entrada en vigor, todavía pendiente de desarrollo reglamentario completo.

Un ejemplo ayuda a verlo claro. Imagina que emites una factura a otro autónomo. VeriFactu se ocupa de que el registro interno de esa factura no se pueda manipular después. La factura electrónica se ocupa de que esa factura llegue a tu cliente en un formato estructurado y trazable, no como un simple PDF. Son dos capas distintas de la misma operación, y muchos programas de facturación ya cubren ambas a la vez.

Modo VeriFactu y modo no VeriFactu

El envío de los registros de facturación a la AEAT es voluntario, y esa decisión determina en qué modalidad opera tu software.

Modalidad Cómo funciona Qué requiere
Modo VeriFactu Cada registro se envía automáticamente a la AEAT en el momento de facturar Solo necesita calcular una huella o hash del registro, no firma digital
Modo no VeriFactu Los registros se conservan en el propio sistema sin enviarse de forma automática Cada registro debe estar firmado digitalmente y disponible si la AEAT lo solicita

La AEAT recomienda el modo VeriFactu por ser el más sencillo de mantener a largo plazo, ya que traslada buena parte de la carga de conservación a la propia Administración y simplifica una eventual inspección, porque tus registros ya constan en Hacienda desde el momento en que se generan. El modo no VeriFactu sigue siendo legal y puede tener sentido para negocios que prefieren no compartir información en tiempo real, aunque exige una gestión interna más cuidadosa, ya que la responsabilidad de conservar y firmar cada registro recae por completo en tu sistema.

Requisitos técnicos que debe cumplir tu software

Según el artículo 8 del Real Decreto 1007/2023, cualquier programa de facturación adaptado debe garantizar lo siguiente.

  • Generación de registro por factura, incluidas anulaciones y rectificaciones, no solo las facturas emitidas con éxito.
  • Encadenamiento de registros, cada nuevo registro incorpora una huella del anterior, de forma que si alguien intentase borrar o modificar uno de en medio, la cadena dejaría de cuadrar y quedaría detectado.
  • Conservación íntegra, accesible y legible durante el plazo legal de prescripción tributaria, actualmente cuatro años.
  • Registro automático de eventos del propio sistema, como reinicios, exportaciones o cambios de configuración, un registro que tampoco se puede alterar.
  • Código QR en cada factura, con los datos exigidos por la Orden HAC/1177/2024.

Estos requisitos no los tienes que implementar tú directamente, es responsabilidad de tu proveedor de software, pero sí conviene que sepas qué debe poder hacer el programa que uses, para poder preguntarle a tu proveedor con criterio si ya cumple o cuándo lo hará.

Cómo se identifica una factura VeriFactu

Si tu software trabaja en modo VeriFactu, las facturas que emitas incorporarán dos elementos visibles que no estaban antes.

  • Un código QR, situado normalmente en un lateral o al pie de la factura, que contiene los datos esenciales de la operación. Cualquier persona puede escanearlo con el móvil para verificar la factura directamente en la sede electrónica de la AEAT, sin necesidad de ningún trámite ni registro previo.
  • La leyenda «Factura verificable en la sede electrónica de la AEAT» o la expresión «VERI*FACTU», según el formato que use tu programa, que indica explícitamente que esa factura está bajo el sistema.

Estos elementos no son solo estéticos. Son la forma en que un cliente, un proveedor o la propia Administración pueden comprobar la autenticidad de una factura sin depender de tu palabra ni de que conserves un archivo concreto, la verificación ocurre directamente contra el registro que ya está en la AEAT.

Cómo funciona VeriFactu paso a paso

  1. Emites la factura desde tu programa de facturación, exactamente igual que haces ahora, sin pasos manuales adicionales.
  2. El sistema genera el registro de facturación correspondiente de forma automática, con los datos de la operación y una huella o hash que lo identifica de forma única.
  3. Ese registro se encadena con el anterior, incorporando parte de la huella del registro previo, lo que crea una secuencia verificable y protegida frente a modificaciones no detectables.
  4. Se envía o se conserva, según el modo elegido. En modo VeriFactu, el registro viaja a la AEAT en el mismo momento de facturar. En modo no VeriFactu, se firma digitalmente y se guarda en tu sistema, disponible si la AEAT lo solicita.
  5. La factura final incorpora el código QR y la leyenda correspondiente, quedando lista para entregarse al cliente con todos los elementos exigidos.

Todo este proceso ocurre en segundo plano, en el tiempo que tarda tu programa en generar la factura, sin que tengas que hacer nada distinto a lo que haces hoy salvo, eso sí, usar un software adaptado.

Qué pasa si no te adaptas a tiempo

La Ley 11/2021 antifraude prevé sanciones económicas para el uso de software de facturación no adaptado, tanto para quien lo desarrolla y comercializa sabiendo que no cumple los requisitos, como para quien lo usa a sabiendas de que no está adaptado, con multas que pueden alcanzar los 50.000 euros por ejercicio económico en el que se haya utilizado ese software.

Más allá de la sanción económica, el riesgo real y más frecuente para un negocio pequeño es operativo. Si llegada la fecha obligatoria tu software no está adaptado, puedes verte forzado a migrar de urgencia, en pleno funcionamiento del negocio y sin margen para probar el nuevo sistema. Eso aumenta el riesgo de errores en la facturación, de pérdida de acceso al histórico de facturas anteriores mientras dura la migración, o de incidencias con clientes si el cambio coincide con un periodo de facturación intenso, como el cierre de trimestre.

Hay un tercer riesgo, menos comentado, y es la dependencia de tu propia gestoría o asesoría. Si tu asesoría gestiona tu facturación y tampoco se ha adaptado a tiempo, el problema deja de estar solo en tu mano, por eso conviene preguntar explícitamente a tu asesor por el estado de su propia adaptación, no solo por la tuya.

Cómo preparar tu negocio para VeriFactu

  • Consulta con tu proveedor de software si tu programa actual ya está adaptado o tiene fecha prevista para estarlo. Muchos fabricantes ya han certificado sus versiones y lo comunican de forma pública, así que suele bastar con revisar su web o preguntar directamente.
  • No esperes al último trimestre de 2026 para migrar. Hacerlo con margen te permite probar el sistema en paralelo con tu forma de facturar actual antes de depender de él por completo.
  • Revisa cómo gestionas hoy las rectificaciones y anulaciones de factura. Con VeriFactu ya no se pueden borrar registros sin más, solo corregir mediante los mecanismos que prevé la norma, así que conviene tener claro el procedimiento antes de que sea obligatorio.
  • Forma al equipo que factura a diario. El cambio técnico ocurre dentro del software, pero quien emite facturas debe entender qué puede y qué no puede hacer ahora, sobre todo en devoluciones y anulaciones.
  • Coordina la migración con tu asesoría, especialmente si comparte registros contigo o si es ella quien factura en tu nombre, para evitar que dos sistemas distintos generen información contradictoria.
  • Decide con criterio entre modo VeriFactu y modo no VeriFactu antes de migrar, no lo dejes como una opción por defecto que activa el proveedor, ya que implica una forma distinta de trabajar con tus registros.

Preguntas frecuentes sobre VeriFactu

¿Cuándo es obligatorio VeriFactu?

El 1 de enero de 2027 para empresas contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades, y el 1 de julio de 2027 para el resto de empresas y autónomos, según el Real Decreto 254/2025.

¿Quién está exento de VeriFactu?

Las empresas ya acogidas al SII y los negocios de los territorios forales, País Vasco y Navarra.

¿Qué pasa si no uso VeriFactu cuando ya sea obligatorio?

Te expones a sanciones económicas de hasta 50.000 euros por ejercicio y al riesgo operativo de tener que migrar de software de forma urgente y sin margen de prueba.

¿VeriFactu es gratis?

La AEAT ofrece una aplicación de facturación gratuita propia, pensada sobre todo para quien no dispone de software propio. Si usas un programa de gestión o facturación de terceros, es tu proveedor quien debe adaptarlo, algunos lo incluyen sin coste adicional dentro de tu suscripción y otros lo facturan como una actualización.

¿Necesito enviar mis facturas a la AEAT obligatoriamente?

No. El envío automático, modo VeriFactu, es la opción recomendada por la Administración, pero también puedes optar por conservar los registros firmados digitalmente en tu propio sistema sin enviarlos de forma automática, siempre que estén disponibles si la AEAT los solicita.

¿VeriFactu y factura electrónica son lo mismo?

No. VeriFactu regula la integridad y trazabilidad del registro interno de cada factura. La factura electrónica, con su propio calendario, regula el formato y el envío de la factura al cliente. Un mismo programa puede cumplir ambas, pero son obligaciones distintas.

Conclusión

VeriFactu no es una actualización más de tu software de facturación, es un cambio de fondo en cómo se generan, encadenan y conservan tus registros. Tener claro el calendario correcto, 2027 y no 2026, entender la diferencia entre el modo VeriFactu y el modo no VeriFactu, y saber exactamente qué exige la norma a tu programa te permite planificar la migración con calma, en lugar de reaccionar sobre la marcha cuando ya sea obligatorio.

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